Desenterrando un miedo

Cuantos meses se calló, cuantos meses lo ocultó...
¡Cuanto miedo sintió esa pobre joven!  ¡Cuanta furia inhibió en su interior!
Cuantas veces quiso hablar, y cuantas otras quiso gritar...
Pasaron años para poder reaccionar y permitirse llorar, pasaron otros tantos para poder contarlo todo sin temor, sin ese temblor que comenzaba en su mano derecha,  se pasaba a su mano izquierda,  y luego recorría su cuerpo...
Pasaron cinco años más para poder hablar en pasado de semejante aberración.
Creció, a la sombra de un tabú.
Creció, como un eco del caos que dejaste.
Víctima de innumerables preguntas,  buscando cada días nuevas respuestas, 
Intentando entender que ella no era la culpable de lo que le pasó aquella vez.
Vale.
Nota:
Si sufriste algún tipo de acoso, abuso... Nadie te devuelve el tiempo perdido, los años que te callaste, pero a veces hay que desenterrar algunos recuerdos, reordenarlos,  atar cabos sueltos, resolver el rompecabezas,  y volverlo a enterrar,  pero sin que duela. ¡Vos podes!

Entradas populares