Querida y odiada ttm

Me parece que nos queda poco tiempo.
Creo que llegó el momento de que sigas tu camino y me dejes (por fin),  continuar con el mío.
¡No puedo permitirte que me sigas rompiendo el alma así!
¡Yo no puedo permitir que sigas viviendo en mi!
Diez años siendo tan recurrente y desesperante.
Diez años siendo un demonio dentro de un alma que en el fondo tenía algo de luz.
Si bien me da como una especie de pseudo-nostalgia tu partida, como cuando cualquier cosa se va de la vida de uno... Tengo que admitir que algo me enseñaste.
Mi mente también tiene poder.  No soy tan débil como me hiciste creer.
Yo también puedo elegir como ser y como vivir.
Te vas porque tengo que seguir.
Te vas porque necesito que te vayas.
Te vas porque ya te llegó la hora.
Te vas porque al fin, te dejé ir.

Dedicado a todos quienes viven con este desorden, esta enfermedad silenciosa, que no distingue edad, sexo o clase social...  Y también a todos los que conocen a alguien con ttm.
Se puede, de verdad, se puede salir... 

-Vale.

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