Diez centímetros



Y me perdí ahí, cuando te tuve a diez centímetros de mi.
No supe qué hacer y solo te besé.
Sin pensar. Sin calcular.
Tanto esperé ese momento, tanto deseé ese reencuentro.
Te besé con el alma, no solo con los labios...
Me fundí en tu boca, en tu fuego.
Me perdí en tus ojos que me miraban tal cual yo creo.
Me quitaste el miedo, me olvidé del mundo.
Lo juro! Me perdí en tu mirada.

Ojalá nos perdamos mil veces más.


-Vale.

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