Fecha de vencimiento (Vos y mi reloj, parte dos)

Uno elige con qué quedarse después de que pasa el furor. 
Uno elige con qué quedarse luego de qué pasa la fecha de vencimiento de lo que se siente en el interior.
Quisiera creer que los sentimientos no se vencen, pero si. Se vencen.
Dejan de ser como eran. 

Te das cuenta de que terminó el furor cuando ya no sentís esa revolución en ningún rincón de tu interior.
Te das cuenta de que terminó cuando la respiración ya no se te entrecorta y el tiempo ya no se detiene.

Lo mismo que me hizo escribirte cuando detuviste mi reloj, es lo mismo que me hace escribirte hoy, para contarte que el tic tac en mi interior... nunca dejo de correr. 

El mundo sigue girando, el tiempo sigue corriendo, me sigo deteniendo a mirar los árboles que tanto me gusta mirar, pero ésta vez... sin pensar en tu mirada, ni en tu ausencia. 

El tiempo corre, y yo corro con él.



Entradas populares de este blog

Querida y odiada ttm

Diez centímetros

Cómo cuidar nuestra salud mental ante el caos de la vida diaria